Aventura,  Mis viajes

Día 13, de Bari a Potenza

Despertamos en Bari, hoy tenemos que coger un coche que hemos reservado en los días previos a través de internet con la compañía EuropCar. La hora de recogida es a las 11:30, por lo que decidimos ir caminando hasta la oficina, desayunar por el camino, por el centro de la ciudad de Bari. La ciudad es grande y el tráfico es abundante. A altura de la universidad encontramos un lugar pequeñito, con muchas cristaleras y decidimos entrar para hacer un desayuno típico, café con leche, tostadas, que aquí son en formato sándwich y un croisant. No tardamos casi nada, el destino es rápido y seguimos la señal del GPS que nos va indicando por qué calles acceder para llegar a la oficina Europcar.

Seat Ibiza, cambiamos de modelo de Car.

Llegamos un poco antes de tiempo a recoger el coche, nos informan que está sucio y que necesita 30’ para limpiarlo o que si queremos podemos llevar así. Le dejamos claro que ya que pagamos, le dejamos los 30’ y que nos lo entregue limpio.

En la reserva solicitamos un Renault Clío. Y en mi cabeza ya estaba hecho el cómo introducir las bicis en su maletero y parte de los sillones de atrás, con la opción del Ibiza había que ver cómo haríamos, aunque son similares, lo cierto es que el Ibiza es algo más ancho de puerta del maletero. Mientras lo limpian, tomamos un café en unos locales más atrás, cercanos a la oficina de Europcar, con el fin de aliviar el tremendo calor que hace a estas horas.

Con el coche en nuestro poder, solo nos falta volver al apartamento, cargar bicis y mochilas para salir dirección a Potenza, ya son las 12:30 y nos restan unos 120 km, hasta nuestro siguiente destino.

Potenza, una ciudad cerrada.

De camino a nuestro destino, este lo podemos fijar geográficamente, en el centro de la bota de Italia, a la altura del tobillo, en sentido figurado del pie humano.

Por varios tramos de la carretera vemos la quema de rastrojos de sembrados, tan cerca de la carretera que en el paso de uno de ellos, nos produce un punto ciego de carretera y una asfixia por humo que nos asustamos un poco. Nos viene a la mente lo mal que lo pasarán los que sufren un incendió cerca de sus residencias, que miedo…

Nos acercamos a los montes Apeninos, cordillera que separa la Italia del mediterraneo con la del Adriático, la capital de Potenza gestiona gran cantidad de los municipios que poblaban estos montes. Potenza está en un ladera de esta cordillera.

Llegamos sobre las 15:00 y buscamos a la desesperada una pizzería para comer y poder descansar de la carretera. Damos vueltas y buscamos alguna abierta, todo está cerrado, en el centro de la ciudad, supermercados incluidos. Se pasa una hora buscando en vano, por lo que nos vamos hacía las afueras de la ciudad donde hemos localizado un supermercado que parece estar abierto. Aquí comemos en una pizzería adosada al supermercado, y aprovechamos para comprar algo de provisiones para la cena y el desayuno.

La idea de esta tarde es hacer una ruta de BTT, para visitar unos lagos que se encuentran cerca de Potenza, unos 30km con un desnivel importante, no hemos encontrado cosas interesantes en Potenza para visitar, salvo su casco antiguo que lo destacan en la información que nos llega. Y esto no nos llama la atención, de ahí la ruta de btt, descanso y mañana salida hacia la costa Amalfitana, en Salerno.

Después de comer buscamos el alojamiento que tenemos reservado. Lo encontramos y revisamos, nos han dejado las llaves colgadas en la puerta, no nos recibe nadie. Lo revisamos y nuestras caras son de asco, todo sucio, un olor a viejo impresionante, intentamos convencernos para quedarnos, pero tras varias vueltas, nuestra decisión es firme, nos vamos hacia Salerno, cancelamos todo lo que hemos planificado en Potenza. Dicho y hecho, en unos minutos ya estamos en el coche dirección a Salerno.

Salerno, un destino anticipado.

Llegamos a Salerno, antes de lo previsto, durante el viaje Karin ha ido buscamos alojamiento en esta ciudad y después de un rato encontramos un buen alojamiento que nos permite descansar de todo el día en la carretera. Llegamos a la 18:30, muy buena hora para dejar todo en casa y salir a correr un ratito para estirar las piernas. Aprovechamos esta carrera para trazar una visión de la costa en Salerno, en dirección a la punta del cabo donde está Vietri. Salimos corriendo desde el centro de la cuidad hacia el paseo marítimo de Salerno, recorremos todo el paseo y seguimos bordeando la costa hasta pasado el puerto de carga, aquí se nos corta el camino y encontramos una playita pequeña, parte de ella pertenece a un hotel. Es de tierra negra y a estas horas, las 20:30 de la tarde aún sigue llena de gente. Nos salimos a correr con el bañador, pensando en este momento de darnos un baño si encontramos un lugar para ello, este era el único lugar posible, así que nos quedamos en bañador y nos zambullimos en el agua. La humedad es alta y el calor también, este baño nos viene de lujo para la vuelta a casa por el mismo track realizado.

La vuelta a casa es dura, el calor y la humedad son muy altos. Estamos deseando llegar para meternos a la ducha.

Ya más relajados, tomamos algo para matar al hambre y decidimos a salir a caminar para visitar el casco antiguo de Salerno. Casas viejas, calles sucias, malolientes, oscuras, no nos gusta lo que vemos, tal que cuando pasamos a la parte nueva nos alegramos y encontramos más ambiente, todo lo contrario a los que vivimos en Bari.

Ahora toca descansar y salir mañana para visitar toda la costa Amalfitana.

Xao!!, seguimos nuestro camino.