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Día 16, nos vamos para Roma!!

Hoy dejamos atrás la mítica Pompeya, dos días de descubrimientos en esta ciudad que nos ha dejado algunas huellas inolvidables.
Partimos hacia Roma con el coche cargado de nuevo, esta vez con las maletas de cartón para nuestras bicis. Es de agradecer y aquí es donde voy a pensar con cierta certidumbre que somos unos afortunados de haber caído en manos de Francesco, nuestro anfitrión en Pompeya. Su dedicación al negocio del ciclismo nos ha proporcionado estas maletas tan necesarias para nuestra vuelta a España en el día de mañana.

De Pompeya a Roma.

240 kilómetros separan Pompeya de Roma, el viaje ha resultado ser ameno, ha pasado rápido y cerca del medio día ya estábamos en la Roma imperial. Una ciudad que nos tiene enganchados, que hoy hemos podido comprobar que a pesar de conocerla, nos sigue emocionando e ilusionado el poder visitar las distintas arquitecturas imperiales que posee. Como niños impresionados hemos visitado cada uno de los míticos escenarios que alberga Roma, aunque con ello hayamos tenido que caminar unos cuantos kilómetros con un calor agobiante por momentos.

Roma.

Alojados en la vía Candida 121, al lado del Vaticano, un edificio que alquila habitaciones a 39 euros la noche, la situación de este alojamiento nos ha permitido poder acceder en poco tiempo al mismísimo Vaticano para adentramos en la Ciudad de Roma a través del puente de Sant’Angelo. Como ruta principal a seguir estaba la visita a la Fontana de Trevi, Panteón, Altare della Patria, Foro romano y su ampliación, Arco de Constantino, El Palatino, El Coliseo, La Piazza Navona, El Castillo de Sant’Angelo y el puente de Sant’Angelo.

Paseamos ligeros por los entresijos de Roma, al ocaso de un día de verano, el trasiego de personas de un lado para otro, el olor a pizza de las terrazas Romanas no invoca a parar en alguna de ellas, nos resistimos, luces tenues en sus estrechas calles, hacen que afloren las emociones de estar viviendo una experiencia única e histórica.
Roma es una ciudad sin hora, en sus calles siempre hay vida, las distintas terrazas por las que pasamos están repletas de turistas y nativos disfrutando de la gastronomía italiana. Muchos grupos de asiáticos con visitas guiadas, muchísimos españoles entre los que nos incluimos. Espectaculos de verdaderos artistas en la pintura, en la música, humoristas, etc. También encontramos millones de vendedores ambulantes, algunos nos venden cosas inútiles, verdaderamente inútiles.
La actitud que uno tiene cuando pasea por Roma, es de querer ver todo lo que llega a tus ojos, iglesias, fachadas, el suelo, etc, vamos como sorprendidos a cada paso, todo te llama la atención y no quieres perder detalle. La ciudad te absorbe por completo, te quedarías por mucho tiempo en cualquiera de sus piazzas, sobre todo si estas en la Piazza Navona.

El Coliseo es un escenario sobrecogerdor, hoy hemos podido hacer algunas fotos con su iluminación y es una verdadera joya de esta ciudad, el foro romano y su ampliación, ambientados con música de la época atrae la atención de turistas. En sus fachadas se proyectan imágenes de lugares y personajes de la Roma Imperial.
El Vaticano, impresionante por su tamaño, por lo que alberga, por lo que representa, también, es de visita ineludible si viajas a Roma. El Castillo de Sant’Angelo, vigilante de privilegio en la entrada al Vaticano y el puente que lleva su nombre, lugares para él recuerdo.
Visitaría Roma una y otra vez sin llegar a cansarme. Es tanta la historia que tiene, que lo hare en una nueva ocasión, esto lo tengo claro.

Alicante, vuelta al origen.

Mañana partimos para Alicante. De vuelta a las rutinas de nuestras cotidianas vidas, del que hacer diario y la fuente de nuestras felicidad constante. Nuestro ambiente, nuestro rincón y nuestra seguridad en la práctica de ciclismo, que si antes no lo valoraba a partir de ahora y después de haber vivido esta experiencia Croacia, Eslovenia, Montenegro e Italia, puedo decir que mi España si está hecha para el respeto a los ciclistas.
Ciao!!!