Aventura,  Runner

El cross de feria, una carrera para compartir

El cross de feria es una carrera siempre apetitosa de correr, siempre la misma fecha, 15 de agosto, caiga en el día que caiga, eso quiere decir que es una carrera de las fiestas y para la fiesta. Una carrera que es como familiar, con apenas unos 60 corredores en la prueba absoluta y otros 60 niños para las categorías menores. Una Carrera para disfrutar de una mañana de deporte y compañía de amigos y familia.

Siete kilómetros falseados.

La carrera absoluta es anunciada con una distancia de 7250 metros, una vuelta al circuito A y tres vueltas al circuito B, con la salida programada a las 10:30, esto marca Yanina temperatura elevada para correr a ritmos intenso como el que esta carrera requiere.

Mentalizado de hacer una carrera rápida, dentro de mis posibilidades, esto requería hacer un esfuerzo extra desde el principio, las piernas algo cargadas de los entrenamiento previos de ciclismo, no estaba muy de acuerdo en asumir estos ritmos intensos y cortos en tiempo.

La primera vuelta al Circuito corto paso rápida, un ritmo de salida alto arrastrado por los propios participantes, tras esta primera vuelta, encontramos el ritmo de ideal para llevar a cabo las otras tres vueltas restantes. Con esfuerzo logro mantener un ritmo bueno y eso me sirve para mantener posición en carrera. Al final un buen tiempo por debajo de 30’ en los 6 km y pico que realmente tiene el recorrido, contento por eo ritmo encontrado a pesar de las sensaciones de cansancio que estoy experimentando.

Karin también participaba esta carrera, una carrera que a priori no le va bien, sus ritmos son muy rápidos para lo que se está entrenando, aún así hace una buena carrera.

Carrera compartida, amigos y familia.

Después de este calentón en el cross de feria, lo mejor es hacer un buen almuerzo, con David y Karin, unas frutillas con chocolate llenan bien ese hueco que una carrera mañanera puede causar.

Comida con El Rubio.

Ya desde hace tiempo estamos buscando ese hueco que nos permita disfruta de un tiempo para compartir una comida, chalar un rato y poder disfrutar de una buena comida con un refrescante baño en la piscina. Así paso, pudimos disfrutar de ese baño con Karin, David, y toda la familia del El Rubio, Antonia, Martina y Ahinoa. Todo un lujo, donde las horas pasan rápidas, donde los recuerdos afloran, donde el compartir nos hace más humanos y más cercanos.