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TPC29km la mole….

Cuando el entorno te envuelve tanto que cualquier pensamiento pasa inadvertido, olvidado, con tan solo levantar la vista, es cuando te das cuenta que formas parte del entorno.

Ayer sábado pude experimentar la humillación de la naturaleza, la fuerza del animal que quiere sobrevivir, la paciencia de quien sabe que todo llega, la empatía del alma que nunca te abandona, la inquietud de saber lo que eres y ponerte en duda, son tantas las emociones que pasan por cada momento entre la salida y la meta de una carrera de esta tipología, que tan solo por experimentar estas, merece la pena haberla realizado.

El tiempo pasa y no por todos igual, lo que para unos es un segundo a otros nos parece una eternidad. Ese es el desgaste de las fuerzas, la física y la mental. Solo a este punto llegas cuando estás en los límites de ambas, y es cuando percibes la conexión de la naturaleza, que empatiza con quien logra conectar. Con la conexión llega la fuerza madre, la proveedora de la energía interior, para guiarte hasta la meta.

TPC29km

Veintinueve kilómetros duros, con un comienzo de más que un km vertical, una hora cuarenta me llevo alcanzar la cumbre de la Mole, tras este asalto a la cima, emprendemos un descenso de supervivencia, donde cualquier despiste puede acabar en susto.

Sobre el Coll de Povet, primer avituallamiento, empapados en sudor, con frío, cambio de ropa, algo de comida y a continuar por los senderos direccion al punto de control del helipuerto de Polop, tras perfilar toda la sierra desde el collado de llamp, descendemos hasta el helipuerto , una pendiente pronunciada y por tramos muy rota, con apenas descanso y sobre todo acumulación de fatiga en los dedos y planta de los pies.

Segundo avituallamiento líquido y sólido, a los pies del helipuerto, llegamos una hora antes del corte, a las 11:40 y desde aquí partimos hacia los castellet.

Retornamos al origen, de vuelta para la meta, subida de los castellet hasta casa De Dios y ahí emprendemos la subida hacia Sacaret, una subida dura y larga, de nuevo ascendemos casi otros mil metros en el acumulado del perfil ofrecido por la organización. Caminando rápido, eso de correr será para los pesos pluma, los que pesamos el doble de nuestra edad, caminamos ligeros. Entre pensamientos y alguna conversación desinteresada con quien comparte sederos hace que el tiempo y el tramo duro pasen rápido, para despertar en lo alto de Sacaret.

Aunque las fuerzas ya no son las mismas, el conocer el terreno hace que sientas el poder del entorno, pequeño eres y así te sientes, pero grande es la mente que te lleva en volandas por terrenos nada fáciles de correr. Con renovada energía afrontamos el descenso hacia la bajada del Coll de povet, la bajada de la circular hacia la Font del molí. Con trote seguro y lento pasan los km y la cuenta desciende a la vez que tú. Entretanto llegamos a ultimo avituallamiento dispuesto en esta carrera. Tomamos los últimos alimentos y reponemos el agua suficiente para alcanzar la meta.

Una última subida nos esperaba para poner a prueba nuestra fortaleza mental, dura empinada y desesperante, el tiempo se detuvo en esta trampa que nos han colocado, paso a varios que están soportado los calambres habituales en mitad de la subida y me compadezco de ellos, yo no he sufrido ninguno hoy, pero conozco lo mal que se pasa y no es plato de buen gusto.

Con sufrimiento pero con determinación seguimos subiendo, apenas hecho la vista atrás y si muchas veces hacia arriba para intentar ver entre tantos árboles el cruce de la senda que nos desciende hasta las faldas del Puig Campana con vistas a Finestrat, hasta dos ocasiones se repite esta acción, síntomas de cansancio físico y mental. No hubo una tercera mirada, pero si una voz por encima que desvelaba la situación de este punto, del inicio del descenso hacia la meta.

Camino a la meta.

Ahora si que estoy corriendo y estoy corriendo bien, hasta lo agradezco, pues el caminar en ascenso me carga las piernas y la espalda, con ilusión y arriesgando en ocasiones más de lo debido, me tengo que repetir en varios momento la palabra control, y por ende la frase “La potencia sin control….”, ya estoy en la Font del molí, ahí me encuentro a la niña de ojos que me anima y me acompaña unos metros antes de entrar en las calles empinadas de la parte alta de Finestrat.

Un rodeo por los aledaños de Finestrat alto, para caer en la bajada que nos lleva a la plaza de Europa donde está situada la salida y meta de este trail de 29 km que concluyó con algo menos de 5 horas y 24 minutos.

Muy contento, el reto no era fácil y no es que lo haya preparado para terminar, más bien lo he realizado para hacer a la distancia y entrenar de cara a los 32 km de la barbudo trails en Jumilla que si todo está bien disputaremos el próximo 1 de diciembre, espero poder cambiar las sensaciones de la última edición y sobre ponerme de manera satisfactoria a las muchas trabas que esta carrera presenta.

Hasta entonces, buenos entrenos y ha disfrutar del día a día.

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