Duatlon

Duatlon de la matanza, Orihuela 2020

Después de 6 meses sin competiciones volvemos a calzarnos las zapatillas y disfrutar del embrujo del duatlon.

La matanza acoge este año en septiembre una edición más de sus duatlon, nuevamente envuelto entre la plaza y calles de esta pedanía de Orihuela y las parcelas de la huerta que la rodea. Caminos, calles y carreteras secundarias conforman los circuitos que año tras años nos ofrece una competición singular, sin grandes florituras en su montaje, un duatlon de club, de pasar el rato entre amigos con piques serios entre los algo más de 200 participantes que consiguió reunir en esta cita todo de 2020.

Teníamos ganas de hacer este duatlon, cuando me preguntaron si quería venir, tuve alguna duda, pero no tarde mucho en decir que si. Quería ir, es una prueba que hace ya tiempo que vengo realizando y me apetecía hacer de nuevo, es un lugar de recuerdos. Esta prueba la he disputado con dos clubes distintos y uno parece que lo pero le coge algo de cariño a este duatlon que inicialmente se hacía en el interior de Orihuela, también también muy bonito, aunque la bici debo decir que tenía algunos puntos negros de peligrosidad, pero esto ya es historia.

Esta prueba está organizada por gente conocida por mí y le tengo un cariño especial, a la cabeza de Jose Caselle, y de la mano del club Tragamillas. Buena gente, dedicación altruista por el deporte, pues de sobra sabemos que este tipo de eventos no son lucrativos económicamente hablando, pero si tiene si valía emocional, tanto para deportista como los organizadores, aunque quiero sacar el de este marco organizador a las federaciones, pues opino y de ciencia cierta que son sanguijuelas de primer orden para este tipo de eventos.

En lo que respecta a la competición que realice, puedo estar contento con el resultado, después de 6 meses de inactividad pasiva, sin objetivos claros y entrenando por mantener algo la forma y sobre todo la actitud positiva de cara a tener una mejor predisposición a la situación que tenemos hoy día.

El primer segmento de 5.1 km constaba de dos vueltas por caminos de tierra y calles asfaltadas, llanos aunque pareciera que en algunos tramos se ascendiera ligeramente. Con un ritmo de 4.22 el km, me costo mantener un ritmo vivo, con sensaciones de cansancio que me impedían ir un poco más arriba en este umbral de esfuerzo.

El ciclismo con tres vuelta en un circuito con Dora de una imaginaria T, con respecto de la zona de transición, disponía de algún repecho que tocaba las narices junto con el viento presente en algunas zonas del mismo. Mantuve posiciones y aprendi a sufrir para pillar en ocasiones al grupo delantero y en otras para que no me dejaran los ciclista que coincidíamos en vuelta . Entre tanto entreteniendo por estar ahí se pasan las vueltas y de nuevo te ves en zona de transición ora emprender la parte final de este duatlon, haciendo realizado este segmento con una media de 32 y algo que no está mal.

La recta final del duatlon pasaba por el trámite de cumplir con una vuelta final al circuito inicial de 2,9 km que pude completar en con un ritmo de 4.36 el km. Y un tiempo final de 1 hora 20’.

Contento a pesar de las sensaciones encontradas de cansancio y conociéndome un poco más para afrontar los siguientes reto que están por venir.

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