Duatlon

Duatlón La Matanza (Orihuela)

Por tercer año consecutivo compito en este duatlon sprint en la Matanza, una prueba que no tiene nada de especial, pero que nos sirve para ir cogiendo algo de chispa en las competiciones. Un test para probar las transiciones de carrera a pie a ciclismo y al revés.
Nos levantamos como de costumbre, bastante temprano en casa de Krisz y Javi, Orihuela esta como a una hora y cuarto de Alicante, por lo que a las 7.00 había que estar saliendo para la competición para poder llegar con tiempo para ir preparando todo sin la típicas carreras previas.
La matanza es un circuito de carrera a pie llano, no se puede decir que tiene cuestas, ademas es sencillo, en el formato de 2 vueltas carrera a pie, 2 vueltas ciclismo y 1 vuelta a carrera a pie. 5 km iniciales de una ida  en subida muy progresiva que hace que los ritmos de carrera sean rápidos.
Con tiempo para calentar, debido al retraso de la organización para dar la salida, salimos bastante fuertes en los primeros kilómetros, miro el reloj y veo que marca por debajo del 4’ el km, mis sensaciones no son de ir agobiado y mantengo el ritmo en 4’ casi todos los 5 primeros kilómetros, no llevaba ninguna idea preconcebida para esta prueba, mas bien saldría a sensaciones, como solemos decir a participar y disfrutar. Ya en la bici, con una transición algo rapida, veo que me encuentro bien y puedo ir tirando en el grupo que me ha tocado, las tres vuelta que son bastante llanas, voy gestionando las fuerzas para en la piernas para poder hacer una tercer segmento de carrera a pie sin demasiada perdida de ritmo, no quiero pasarlo mal en el final de la competición, sino mas bien ser regular en los tres segmentos.
Completadas las tres vueltas me bajo de la bici con bastantes buenas sensaciones, siempre tengo esos minutos o el primer km que llego demasiado estres en el cuerpo hasta adaptar el pecho y el brazeo a la carrera a pie. Salgo con buen ritmo, inferior al del primer segmento pero a 4’30” mas o menos, me repito que son solo 2500 metros que aguante y me voy mentalizando que debo sufrir un poco, así lo hago hasta que cruzo la meta. Contento con la prueba, al final he sabido gestionarla y poder disfrutar con los ritmos, haciendo unos tiempos buenos para mi.
En este viaje me acompaña mi hijo David, lo dejo a cargo del Alfonso, que lo situamos en el avituallamiento de carrera a pie, para tenerlo controlado. Me encanta que venga conmigo a las competiciones y poder disfrutar de el, se que no le tira mucho este mundillo del deporte y la competición, pero el se lo pasa genial a su estilo y en esta prueba mas pues la pedanía son dos casas y media rodeadas de huerta y campo, aquí el se entretiene mucho. Yo no dejo de pensar si estará bien durante la carrera o si le pasara algo, por no estar pendiente de el. Sufrimiento de padre inconsciente, imagino que será.
Poco a pocos vamos sumando competiciones de cara a los triatlones que vienen por delante,  y cogiendo el fondo, el ritmo que nos haga disfrutar de la competiciones.
Mas y mejor después….
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